Desnudarnos para vernos

Haciendo retrospectiva de mis fotos, observo que cada vez que hago una sesión de retrato acabo pidiendo a la persona si se desnudaría si no es inconveniente para ella. No sé exactamente de dónde viene esto o qué estoy queriendo captar. No me interesa tanto su desnudez física -aunque también, pues me atrae mucho la piel y me gusta ver el cuerpo tal cual es y ver a la persona retratada sin barreras, sin filtros-. Pero pienso que es quizá más bien el VERLOS a ellos: desprotegidos, vulnerables. Quiero conocer su historia, quiero saber quiénes son de verdad. Me gusta volver a los orígenes, a lo que algún día fuimos, a lo primigenio, a la esencia. A lo que somos realmente.

Me gusta la belleza del cuerpo en estado puro, en su naturaleza más básica, más cruda y más auténtica. Y me gusta, además, porque la desnudez del otro me muestra eso de lo que el otro no habla y eso también me habla de mí y me hace amar mi propia desnudez. La que se ve y la que no se ve. Es curioso: todos queremos que nos vean, pero nos cuesta mucho ser vistos. A mí la primera. A mí, que tanto miedo me da mostrarme en profundidad por temor a que descubran quién soy. Y es justo ahí, sin embargo, donde somos realmente más hermosos. “Desnudarnos es amarnos”, leí alguna vez.

La desnudez física trae más de lo mismo y a mí me pasa con un cuerpo que no encaja en los cánones de belleza y que me cuesta mucho mirar: mis rollitos, mi celulitis, las arrugas emergentes que antes no figuraban… pero cuando veo al otro desnudo sucede algo súper poderoso. Cuando veo y fotografío cuerpos desnudos -independientemente de lo que haya frente a mí o de la forma que tenga-, siempre siempre me parecen increíblemente bellos. Me hace darme cuenta de lo bonito de la “imperfección”, de que la sociedad nos engaña. Me hace entender mejor qué hay debajo de todas esas capas y me hace casi querer más al que tengo delante. Y, por tanto, un poco más a mí también, porque es un reflejo de lo que soy yo.

Así que quién diga que la fotografía no es terapéutica, miente.

Esta es @mariagimenezdecala, durante el OnetoOne con @carmen_hache. No la desnudamos porque aquello se trataba de otra cosa, pero ¿os imagináis qué belleza?

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