Mi historia

Me llamo Victoria. Hago fotos y cuento historias. Hace unos años, tras la pandemia, después de probar que el trabajo en remoto salía adelante, hablé con el que era mi jefe entonces en aquella financiera tecnológica donde trabajaba como diseñadora de aplicaciones y le pregunté, siendo conocedor de la sequedad de mis ojos, si yo podría irme a vivir a algún lugar remoto donde el ambiente fuera algo más húmedo y ver si, así, mis síntomas mejoraban de algún modo. Su respuesta fue tajante: “prefiero tenerte en la distancia que no tenerte”. Así que en marzo de 2021, habiendo tanteado el norte —que es donde sueño con acabar algún día—, puse rumbo a Mallorca en busca de sol del que nutrirme; agua salada que me purificara; montañas que me devolvieran la fuerza perdida en esos años de dolor y toda la escalada que, gracias a dios, me mantenía viva en aquellos días. Asturias todavía se me hacía oscura y yo necesitaba llenarme de luz.

Mallorca me devolvió la fotografía (podéis leerlo mejor en este proyecto). Aquella isla no puede estar hecha de otra cosa: la luz de aquel lugar volvió a poner en mis manos las ganas de hacer fotografía. La luz de la isla es mágica y yo, para mi sorpresa, no fui consciente hasta más tarde de que andaba en su busca y trataba de atraparla casi cada día.

Estudié fotografía en Edimburgo casi diez años antes, pero cuando los síntomas de los ojos se hicieron insoportables y me diagnosticaron Sjögren, abandoné todo lo que tenía que ver con ella. Pero ella, sin yo pedirlo, me acompañó siempre. No sacaba la cámara nunca, y sin embargo, atrapaba mis memorias con el móvil a cada instante. De alguna forma, la foto siempre estaba presente. Y estando en la isla, aquella presencia empezó a hacer cada vez más y más ruido, hasta el punto de que, sin querer volver a Madrid porque tan sólo llevaba unos nueves meses allí, algo en mí me empujó a presentarme a becas para confirmar que yo sí era válida y que tal vez ese fuera el camino. Necesitaba que alguien externo experto en fotografía me dijera que sí.

Necesitaba que alguien me mandara una señal y me dijera que el camino sí era por aquí. Así que mandé el proyecto de “El deseo de luz produce luz” a cuatro becas de reconocidas escuela de Madrid para reestudiar fotografía —pues siempre creí que tenía ojo pero me faltaba técnica y eso me hacía sentir insegura—, y de esas cuatro quedé finalista en dos y gané una. “¡Qué ilusión, joder! Pero, ¡qué mierda! ¡Si yo no quiero volver a Madrid! ¡Jaja!” Recibir aquella noticia fue una verdadera contradicción, una parte de mí no cabía en sí de felicidad pero otra tenía claro que volver todavía no era una opción: aún quedaba mucho por hacer en la isla. Conseguí que me aplazaran la beca un tiempo y ese fue el motivo de volver aquí de nuevo a finales del 23.

Unos meses más tarde, tras el fallo de la beca, siendo más consciente de que todo eso estaba pasando y era real, me di cuenta de que la fotografía era el pilar que me sostenía cada día. Y tras mucha meditación y muchas noches sin dormir, dejé el trabajo que me daba seguridad pero me hacía sentir en total incoherencia conmigo misma, para poner toda mi energía a lo que siento que mi alma vuelve y vuelve una y otra vez.

En paralelo, además, la escritura también empezó a cobrar fuerza y descubrí lo poderosas que son ambas herramientas: de cuánto me ayudaban a entenderme mejor; a saber más sobre mí misma y a expresar todo lo que bullía en mí y necesita salir.

Creo que la fotografía y la escritura son terapéuticas y, aunadas, son algo realmente potente: no sólo nos enseña mucho sobre quiénes somos, sino que además nos ayuda a descubrir cosas inconscientes de nosotros que tal vez de otro modo tardarían años en salir a la luz.

Y yo sólo quiero poner esto al servicio de otros porque el valor es incalculable. No hay nada más importante que conocerse a uno mismo para aprender a llevarse y quererse bien. Aprender a “volver a casa” para después “salir fuera” con confianza y vivir la vida de manera más plena, más pausada y con más coherencia.

Algún que otro secreto…

ESTOY OBSESIONADA CON

la luz y las sombras

ADORO

la montaña y silbar

EMPECÉ CON LA FOTOGRAFÍA HACE

diecisiete años

NO PUEDO VIVIR SIN

música

ADEMÁS DE FOTOGRAFÍA HE ESTUDIADO

publicidad, diseño y cocina

NADA ME HACE MÁS FELIZ QUE

escribir y mi perra Moka

SOY ADICTA A

oler

ME INTERESAN MUCHO

las personas y sus historias

Sobre mí

Victoria Huelin es fotógrafa, escritora, diseñadora gráfica y artista visual con sede en Madrid, cuya obra se caracteriza por una profunda exploración de la intimidad, la vulnerabilidad y la conexión humana. En su trabajo, busca despojar a sus sujetos de las convenciones sociales y sus personajes para capturar la esencia misma de su ser, revelando su humanidad en su forma más pura y natural.

Con una sólida formación en fotografía profesional y postproducción y una gran sensibilidad artística, Victoria se enfoca en proyectos auténticos y significativos, evitando lo superficial y lo artificial. Su objetivo es crear obras que hablen por sí mismas y que dejen una impresión duradera y genuina. Sus proyectos están inspirados en la luz, la naturaleza y el autoconocimiento y exploran la relación entre lo que somos y cómo nos percibimos a través de nuestros propios ojos y los de los demás.

Destaca por su fotografía de retrato, donde consigue entrar en el otro y logra captar la esencia de lo que hay en él. Además, es una talentosa fotógrafa documental, con una mirada única que va más allá de lo evidente. Como "miradora fuerte", tiene la capacidad de ver lo que otros no perciben y cree firmemente que no hay nada más bello que la realidad en su estado más puro, con toda la crudeza de la cosas tal cual son.

Victoria se interesa además por la fotografía terapéutica: un enfoque que considera fundamental en los procesos de autoconocimiento. Cree en el poder de la imagen como herramienta para explorar nuestro ser más profundo, superar bloqueos emocionales y fomentar la sanación a través de la introspección visual.

La escritura juega también un papel fundamental en su trabajo, no sólo como un complemento y una extensión natural de su creatividad, sino como un puente entre su mundo interior y lo de fuera. Para Victoria, escribir es una herramienta tanto terapéutica como expresiva, que le permite reflexionar y dar voz a las narrativas visuales que crea. A través de la escritura, busca conectar de manera profunda con su audiencia, pero también aprovecharla como una forma de conocerse mejor.

A través de la fotografía y la escritura, crea narrativas que combinan sensibilidad y profundidad, ofreciendo refugios visuales que invitan a la introspección.

La integración de ambos medios en sus proyectos añade una capa de complejidad que permite a las personas conectar emocionalmente con sus obras.

Inspirada por fotógrafos como Sophie Calle, Duane Michals y Francesca Woodman; músicos como como Andrew Bird, Daniel Norgren o Pete Seeger; artistas como Sean Tucker, Julia Cameron, Elisabeth Gilbert o Rick Rubin, Victoria adopta una perspectiva pausada y empática, donde la calma, la reflexión, la luz natural y la conexión íntima con sus sujetos juegan un papel clave. Su mirada documental refleja un profundo interés por el comportamiento humano y las historias que todos llevamos dentro.

Desde sus primeros años en diseño hasta sus investigaciones más recientes en fotografía artística y documental, ha mantenido un único objetivo: contar historias visuales y textuales que capturen la esencia de quienes las habitan.

En su tiempo libre, disfruta de la música, la montaña y los bosques y las conexiones auténticas con las personas, siempre en busca de lo genuino y lo significativo. A la par, busca vivir una vida pausada, creativa, equilibrada y en coherencia consigo misma, donde combine su pasión por la fotografía y la escritura con su amor por la naturaleza y el bienestar.

Victoria aspira a unificar la fotografía y la escritura en obras integrales, creando fotolibros, participando en exposiciones y facilitando talleres que inspiren y transformen. Sueña con tener un estudio donde desarrollar proyectos multidisciplinarios y ofrecer talleres y retiros fotográficos en entornos rurales. Su deseo es colaborar con mentes creativas, aportando profundidad, empatía y autenticidad en cada proyecto que emprende.

A través de su trabajo, busca no sólo contribuir al mundo artístico, sino también conectar profundamente con las personas, pues para ella el arte es un puente hacia la conexión auténtica con los demás, una vía para inspirar a quienes buscan comprenderse mejor. En un mundo cada vez más tecnológico, sueña con aportar un toque humano y cercano, invitando a las personas a reflexionar sobre su ser más profundo y a encontrar su propia verdad.

EDUCACIÓN

  • Máster en fotografía profesional

2023 - 2025 · TooManyFlash, Madrid

  • Máster de Diseño Gráfico y Web

2015 · Aula Creactiva, Madrid

  • HND Professional Photography

2012 · Edinburgh College, Edimburgo

  • Degree Foundation Photography

2010 · Edinburgh College, Edimburgo

  • Máster en Comunicación

2008 · CESMA Escuela de Negocios, Madrid

  • Licenciada en Dirección de Publicidad

2007 · CESMA Escuela de Negocios, Madrid

MÉRITOS

2022 Fotografía

  • Beca Roberto Villagraz XX

    FINALISTA: Efti, Madrid

  • Máster PHE 2022

    FINALISTA: PhotoEspaña, Madrid

  • Beca TooManyFlash

    GANADORA: TooManyFlash, Madrid

2022 Escritura

  • Concurso ‘Relatos cotidianos’

    TERCERA GANADORA: Hogar la Deriva, Madrid

Cercanía

Sensibilidad

Cotidianidad

Vulnerabilidad