Viajas para escapar de la realidad
Hoy he leído esta reflexión de Eva Zubeck por casualidad. Encontrar a alguien que pone en palabras lo que yo siento desde hace tiempo me ha puesto los pelos de punta y me ha hecho sentir menos loca de lo que pensaba que estaba. A lo mejor toda esta ansiedad pasa por seguir empeñándome en encajar en un mundo que no es para mí y, a lo mejor, hay que volver a moverse. Pero haciéndolo bien. Mi problema es que yo no sé cómo ni hacia dónde, pero el ardor que siento en el pecho me invita a pensar que podría no estar equivocada.
Os dejo aquí su reflexión, ella que lleva mucho tiempo viajando sola ⛰️
"Viajas para escapar de la realidad", me han dicho mil veces. "Simplemente estás huyendo de ti misma".
Quiero decirles que cuando viajo a estos lugares lejanos, lejos de familiares y amigos, es cuando me siento más cerca de mí misma.
Entonces es cuando salgo con una versión cruda y sin filtros de mí. En la soledad es donde me enfrento a mí misma más profundamente.
Es cuando vuelvo a la "realidad" -a esta realidad urbana, llamativa y llena de gente- que soy absorbida por un mundo que no siento mío.
En este mundo, me encuentro perdiendo el tiempo en cosas que no tienen ninguna relevancia para mi vida en general: qué detergente comprar, qué pantalones usar, qué estudio de manicura puede hacer que mis cutículas luzcan bonitas.
Me convierto en alguien que no quiere preocuparse por estas cosas, pero que de alguna manera se ve obligado a preocuparse por ellas.
"Viajas para escapar de la realidad", dicen, pero yo lo veo de otra manera:
Para mí, la mejor manera de huir de mí misma sería vivir en piloto automático en esta sociedad consumista sin siquiera cuestionarme si hay otra vida mejor para mí. (Hice esto por un tiempo).
Pero enfrentarte a ti mismo en soledad, elegir estar a solas con tus pensamientos, salir al mundo con una mente curiosa y abierta... eso, para mí, no es huir.
Eso, para mí, es un acto de resistencia"
Gracias, Eva, por tan sabias palabras.
Y yo añado, en mi caso:
No es un querer viajar para conocer otros lugares, es querer hacerlo para no sentirme estancada. Es en el movimiento donde hay vida. Y yo llevo mucho mucho tiempo en estado de putrefacción.