Chiaroscuro

A alguien a quien quiero mucho:

…[no sé qué contarte…] «resuena como un eco esa frase en mi cabeza…» Hace años que dejamos de contarnos cosas (al menos a un nivel de profundidad en el que a mí me gusta entrar) [hace años…] “otro eco…” Aunque en realidad me pregunto si alguna vez existió eso entre nosotros… ¿Existió alguna vez entre nosotros algún momento de profundidad? Supongo, pero soy incapaz de recordarlo… y si ese fuera el caso, casi creo que podría contarlos con los dedos de una mano. No sé si me hago vieja, no sé si las molestias en mis ojos y mi pesadez corporal me han obligado a mirarme mucho dentro y conocerme mejor, pero he descubierto que nada es tan importante, al menos nada que tenga que ver con lo que no importa. Que lo importante es estar bien con uno para así poder estar bien con los demás. Que da igual si el precio de la luz sube o baja, porque lo importante es tener con quién poder sentarte aunque sea a oscuras. O que es importante viajar, pues el dinero vuelve pero el tiempo no. Que no hay político, ni guerra, ni complot que vayan a quitarme las ganas de vivir, porque mi realidad es ésta, la que tengo ahora entre mis manos, y que lo verdaderamente importante es lo que somos capaces de controlar, todo lo demás da igual, porque no está en nuestra mano.

A veces me gustaría contarte que nada es tan grave.

[Nada es tan grave]

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Adiós, Edimburgo querido