MADRID
Querido extraño,
‘Querido extraño,’ son confesiones hechas a desconocidos de forma visual y escrita a través de correo postal.
Nace de la necesidad de contarme; de poder expresar lo que bulle en mí al margen de la mirada del otro que tanto me condiciona; sacarlo del sistema sin el temor al juicio externo para que no se pudra dentro.
Se evita el texto manuscrito para darle anonimato pero, sin embargo, se utilizan imágenes que sirven como representación física de algo que es, a su vez, íntimo y personal.